No Biblia Relacional

Versículo Primero: Los vínculos. Desempolvar apuntes de facultad para hablar de nuestras relaciones

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Last update: 08/02/2020

Si nos vamos a la literatura seria, que analiza los tipos de vínculos nos encontramos con una cosa curiosa que es la Teoría del Apego. Esta teoría es una de las bases fundamentales para entender nuestra forma de comportarnos racionalmente e incluso un punto importante a la hora de hablar de los orígenes de la monogamia el día que tengamos un especial de ciencia ficción.

“La teoría del apego mantiene que todo ser humano nace dotado de un sistema de comportamental organizado para la obtención de diversos objetivos (...) El objetivo principal es la búsqueda de un adulto con la capacidad de cuidar y proteger.” Javier Gómez Zapiain (2009).

Vamos que la teoría del apego sostiene que buscamos figuras adultas con las que nos sentimos cuidados y protegidos. Primero para desarrollarnos como personas y luego para emparejarnos.

Si el sistema de apego “no funciona” los humanos tendemos a responder con estrategias secundarias a la hora de comportarnos:

La hiperactivación. Implica la exageración del peligro. Es una conducta que reclama atención y afecto y supone una hiperdependencia. En los grupos de poliamor se habla mucho de cómo “hacer frente a los celos” existiendo toda una teoría en torno al “Pulpo de los celos”. Yo creo que todo lo que tiene que ver con este sentimiento deriva de la necesidad de afianzar nuestro vínculo y comprobar si la relación es segura. Puede que se trate de un problema derivado de nuestra forma relacional o que si exista algún motivo en las acciones de la otra persona para la existencia de ese sentimiento.

La desactivación. Puede ser que nos hayamos expuesto tanto al peligro que nuestro comportamiento vaya por la línea de exponernos lo menos posible. Esto pasa por evitar la intimidad y la creación de distancia.

(Las personas detrás de estas letras van alternando ambos modos de enfrentarse a las situaciones relacionales).

Ahora mismo habrá dos grupos de psicólogos buscando en google nuestra dirección para pegarnos:

-Los puristas que sabrán mejor esta teoría que yo y me dirán que he metido la pata por varios lugares.

-Los mágicos que dirán que mis palabras están equivocadas por que... (Introduzca aquí teoría mágica).

Una señora llamada Ainsworth (1989) realizó una serie de experimentos que denominó “la situación extraña”. Suponía exponer a diferentes bebés a la ausencia de sus figuras cuidadoras principales y ver cómo estos responden. Luego vinieron otras dos personas investigadoras llamadas Bartholomew y Horowitz (1991) y fijaron cuatro modelos de apego en adultos:

-Seguro: El adulto que tiene apego seguro es una persona a la que cualquiera admiraría y desearía estar en su piel. Se trata de alguién que se siente cómodo con la intimidad, tiene bajo nivel de dependencia afectiva y bajo nivel de evitación. Vamos un crack relacional.

-Preocupado: Alguien con el apego preocupado es una persona que se muestra ansiosa y ambivalente en situaciones de proximidad. Es poco evitativa pero mantiene grandes niveles de dependencia. (Catalogado dentro del ansioso).

-Ausente: Una persona con el modelo de apego ausente es aquella que niega la necesidad de apego, mostrándose evitativa. Posee un alto nivel de evitación y un bajo nivel de dependencia. Quizás pierda muchos amigos diciéndolo, pero la mayor parte de personas que se creen Anarquistas Relacionales las catalogaría en este cajón relacional. (También catalogado como evasivo).

-Miedoso: Una persona que procesa este tipo de apego es aquella que tiene temor a la intimidad. Es consciente de su necesidad hacia los demás pero tiene miedo a la confrontación. (Ansioso).

Nos gustaría creer que esto no es algo estático. Que las relaciones positivas pueden modificar nuestra forma de relacionarnos y por lo tanto cambiar nuestro estilo de apego. Pero no tengo la formación necesaria como para sentar cátedra sobre ello y en las pocas lecturas que hemos hecho no hemos encontrado nada respecto a si existe variabilidad o no. Así que por nuestra parte es importante destapar la conciencia en torno a nuestros modelos de apego y tenerlos en cuenta a la hora de relacionarnos.

Personalmente soy un miedoso. Este apego miedoso me hace comportarme de dos maneras. Evito comunicar mis sentimientos y deseos (Lo cual es un problema por que me cuesta salir del foso relacional y quemó relaciones de pareja por inanición) o recurro al humor en cuanto me veo vinculando. Y como mi recurso de humor principal es el humor negro, digo burradas. Y como digo burradas la gente se ofende. Y cuando la gente se ofende me rechaza, y cuando la gente me rechaza… Así que mi única salida real es intentar comunicar más lo que siento para evitar meter la pata.

En conclusión, analiza tu forma de apego e intenta echar el menor número de balones fuera posibles. Quizás sea interesante practicar algún tipo de situación extraña con las personas que practican la no monogamia.

Mi hipótesis es que los apegos seguros no llegan a la no monogamia por qué ya se sienten seguros en una relación monógama. Los apegos ansiosos llegamos a estos mundos deseando múltiples apoyos afectivos, varios vínculos que acallen nuestras ansiedades relacionales. Por otro lado las personas evitativas llegan bajo el deseo de legitimizar la práctica de vincularse manteniendo la distancia y la independencia, teniendo varias personas que les alejen del aburrimiento relacional.

No Biblia Relacional

La guía no definitiva de las relaciones no definitivas

La no biblia es una pequeña guía de cómo no hacer las cosas. Es un recopilatorio de argumentos de rajamiento en torno a las no monogamias poniendo a parir todo aquello que nos hemos encontrado.