No Biblia Relacional

Versículo Segundo: Las No Monogamias, Mito y realidad

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Last update: 08/02/2020

El error principal de las No monogamias es su origen teórico como confrontación con la monogamia. Es decir, el contenido teórico del modelo relacional viene dado por la negación de su “contrario”, haciendo una polarización del discurso (Vamos que o eres de izquierdas o de derechas, del Madrid o del Barça…). Este hecho produce dos cosas: Por un lado aquellos elementos que pueden resultar funcionales de la monogamia quedan completamente invisibilizados y todos los modelos relacionales que no sean “puros” quedan minorizados, marginados y tratados de traidores (Como el amor que procesa un Estalinista hacia un Trotskista).

El convertir a la monogamia en la mala de la película resulta peligroso por tres motivos. El primero es que nos coloca en una situación de diferenciación ante aquellas personas que nos rodean, con una actitud prepotente y de desvalorización. Es decir, por un lado está la gente “normal”, la gente “muggle” o simplemente “monógama” y por otro aquellas personas que hemos elegido bien, que estamos libres de violencia relacional y que nuestro modelo es auténtico. Sentimos que esa gente no nos comprende cuando les explicamos nuestros dramas con varias parejas ¿Pero los entendemos cuando nos presentan sus dramas con una única pareja?. Estas personas son nuestros vecinos y vecinas. Son nuestros familiares, son nuestros amigos y amigas, compañeros y compañeras de trabajo… Son nuestros vínculos no románticos. Estas personas son parte de nuestra sociedad, parte activa de nuestras vidas que con nuestro discurso contrapuesto estamos minusvalorando.

Por otro lado al llegar al mundo de las no monogamias se supone un desarrollo personal y una deconstrucción que en la monogamia no se da. (Este pensamiento mágico se crea debido al punto anterior de diferenciarse de la gente monógama). ¿Qué supone esto? Tener la guardia bajada ante cualquier posible abuso relacional o de género. Hace unos años ante uno de los múltiples asesinatos machistas o ante una de las violaciones grupales que tanto gustan a los medios, alguién inició un debate en internet sobre el hecho de que nosotros como personas no monógamas estábamos libres de esa “lacra”. Probablemente junto al pensamiento mágico de deconstrucción existe un alto cargo de clasismo disfrazado de buen rollismo.

El tercero y último es que, al crear la identidad como una contraposición es muy difícil elaborar contenido nuevo. La ideología está marcada por unos límites visuales. Es como si las preocupaciones, temas de conversación y creación estuvieran cerrados mediante unos macos (unos lindes) inamovibles.

¿Pero qué es eso tan malo que tiene la monogamia y que deberíamos eliminar de nuestras vidas? ¿Qué es eso que usamos en negativo como base para asentar una ideología relacional?:

La exclusividad sexual.

La exclusividad afectiva y jerarquización relacional.

La romantización del vínculo.

Estos tres puntos siguen dándose en las no monogamias pero con mucha más gente.

La exclusividad sexual es un término curioso. Tal y como se usa en las no monogamias, es un término que hace referencia a la prohibición de prácticas sexuales con personas que no sean tu pareja. Es decir, la monogamia es malvada porque reduce tus posibilidades de follar. Sin entrar en una delimitación de qué es follar y que representa para cada persona. ¿En serio tantos años de pensamiento nos llevan a reducirlo al número de personas con las que se folla? ¿Y si no se folla?.

No es la primera vez que se pone en duda el concepto de jerarquización relacional y exclusividad afectiva y se reconoce los papeles de otras figuras relacionales como las amistades o la familia. Pero la jerarquía es buena (Tomaros unos segundos para cargar vuestras armas) siempre existen personas que son más importantes en nuestras vidas que otras, sería absurdo negarlo. Si hay algo que hace bien la monogamia como modelo relacional es reconocer el papel que juega cada persona en la vida del resto. Cada parte de las relaciones tiene clara su función y la distribución temporal y de recursos tanto materiales como afectivos que les pertenecen. Es decir, en una pareja tradicional sabemos que existen unas expectativas y unos papeles que cada uno va a jugar en la vida del otro. En las no monogamias este es un elemento que está presente pero que queda diluido y escondido en la ideología.

Se habla mucho de los posibles pactos entre las personas que practican las no monogamias y poco del esquema relacional en el que nos encontramos. El negar la jerarquía nos lleva al negar el sistema. El negar el sistema nos lleva a no tener en cuenta realmente al resto de elementos que conforman “la familia”.

El último punto destacado de la crítica a la monogamia son las romantizaciones del vínculo. ¿Que supone romantizar un vínculo? ¿Supone coger la caja de VHS con todas las películas románticas de los 90, meterlos en una trituradora y dárselos de beber a nuestra nueva relación? ¿Supone enchocharse y no ver más allá del nuevo ligue? ¿Suponen velas, pétalos y bombones?. Ideológicamente nos hemos vuelto a equivocar. El problema no es el amor romántico, sino los tipos de vínculos que creamos y cómo estos se manifiestan.

Tanto es la identificación de la monogamia como el enemigo a abatir que se editó un libro que se llama “En defenda d´Afrodita. Contra la cultura de la monogamia”. Un libro básico en la creación de la identidad de las personas que se identifican como AR, pero que falla en los puntos antes señalados y en algunos más:

-Identificación de la monogamia como el origen de la violencia de género como una violencia monógama, entrelazada con el machismo.

-Identificación de la pareja como un ente aislado, como una especie de núcleo que vive fuera de relaciones familiares o de amistades. Según este planteamiento la violencia se da en la monogamia, por que en la monogamia se produce aislamiento social. Un argumento vacío y que niega la existencia de grandes comunidades de familias extensas que vive en monogamia. Este argumento relega a los familiares y amigos a meros observadores, secundarios en las historias personales.

Este es un buen libro, un recogido de textos de diferentes autores, con lo que la divergencia entre ellos es normal. Puede sentar una buena base, pero ha de leerse con crítica hacia la misma.

No Biblia Relacional

La guía no definitiva de las relaciones no definitivas

La no biblia es una pequeña guía de cómo no hacer las cosas. Es un recopilatorio de argumentos de rajamiento en torno a las no monogamias poniendo a parir todo aquello que nos hemos encontrado.