No Biblia Relacional

Versículo sexto: La viga en el ojo propio, la paja en el ojo monógamo

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Last update: 08/02/2020

Hay veces que consideramos violencia lo que ocurre en la monogamia, pero cuando se da en el contexto no monógamo lo ignoramos o alentamos. Un ejemplo muy claro es lo censurado que está dentro de la monogamia el hecho de acostarse con personas que están dentro de las relaciones de otra persona que nos importa:

Inventemonos un caso que en realidad no es inventado. Digamos que Manuela conoce a Josep en el ambiente activista. Rápido entablan un contacto cercano y poco a poco sienten deseo mutuo. Un día tras una manifestación feminista, fruto de las cañas de Moritz que se han tomado, se acaban liando y teniendo sexo. Su relación, aunque no se atreven a verbalizarla como tal, se vuelve más seria teniendo encuentros de manera continuada. Una tarde Manuela le presenta a Josep a Raquel, su mejor amiga. Josep vuelve a sentir tensión con esta nueva chica y se acaban liando y entablando una nueva relación. Esto causa malestar en Manuela. ¿Será que no estoy lo suficientemente deconstruida y aún pienso y siento como una monogama?.

Es importante plantearse no sólo lo bueno o malo que son las estructuras y las jerarquías si no las interrelaciones que se dan entre ellas. Como ya hemos dicho anteriormente, la teoría sobre no monogamias se centraba en las parejas y dejaba fuera de las explicaciones a otras figuras como las amistades o la familia, que también tienen un papel relevante en nuestras vidas. En el ejemplo anterior no se trata de analizar las relaciones Manuela-Josep-Raquel en términos de parejas, si no la repercusión en vínculos de amistad que pueden traer las mismas.

Con esto no deseo censurar la creación de parejas en grupos de amigos, cosa que ha pasado desde siempre. Me gustaría que, de producirse, la gente fuese consciente si existen o no algunas “leyes de amigas” (Por llamarlo de alguna manera) y las repercusiones que éstas tienen. No se trata de verbalizar y contar todos aquellos encuentros afectivos y sexuales que tenemos con nuestros vínculos, se trata de notificar aquellos que son importantes y los límites que pueden existir pero que no se están viendo.

Existen muchas experiencias de éxito en la monogamia que ignoramos al centrar la mirada en las parejas que fracasan. Hay rupturas en la monogamia que deberían ser ejemplo de sostenibilidad relacional, parejas que antes de que su vínculo acabe estallando en una relación “tóxica” deciden separarse. Hay parejas que por algún motivo saben mantenerse felices a lo largo de muchos años (y son dignas de estudio). Como cualquier sistema hegemónico tiene muchas situaciones, desde los abusos y los feminicidios hasta las parejas felices.

Como ya se comenta antes, uno de los elementos que caracteriza a las comunidades no monógamas es el creerse con menos machismo que el resto. Este pensamiento mágico derivado del asociar a la monogamia como el lado oscuro de las relaciones (hay quien incluso lleva el argumento al extremo de culpar a la monogamia de los feminicidios) nos lleva a estar expuestos y no preparados. ¿Cual es el impacto emocional cuando existe un convencimiento de que esto no puede pasar? ¿Puede que esté pasando y nos lo ocultemos para evitar confrontarlo? ¿Se pueden estar dando nuevas versiones de abuso, que se esconden mejor? ¿No tenemos violencia física pero somos los reyes de las acciones pasivo agresivas? ¿Cómo andamos de esa cosa a la que llamamos luz de gas tanto a nivel de relaciones de pareja como a nivel de comunidad?.

Otro elemento que criticamos de la monogamia es la creación e imposición de cánones sociales y de diferenciar normalidad de anormalidad. Desde las no monogamias se hace lo mismo y además se castiga a aquellas personas que conservan rasgos del modelo que se critica.

Ejemplos de herejías a los cánones de las no monogamias:

-Permanecer en monogamia pese a definirse como no monógamo.

-Reconocer la existencia de relaciones principales y relaciones secundarias.

-Realizar un proceso de crianza tradicional, que pase por una escuela pública con unas metodologías de las de toda la vida.

Creo que un paso ideológico que nos queda por aceptar es la variabilidad a lo largo de la vida de nuestro sistema relacional. Debemos aceptar que nuestra forma de relacionarnos evoluciona al igual que lo hacemos nosotros, que nuestros gustos cambian, que nuestras circunstancias son otras y que nuestra vida nos puede llevar a ser otras cosas. Al igual que se pone en duda o se invisibiliza la bisexualidad en algunos ambientes de lucha LGTBI (y por la sociedad en general) el mismo pensamiento binario nos lleva a no tolerar aquellos cambios circunstanciales.

Existen cambios circunstanciales que nos pueden llevar a estructuras que consideramos opresoras. Me explicaré con un ejemplo: Hace unos años en una cena con unos amigos, estos dedicaron gran parte del tiempo de conversación a explicar su decisión de contraer matrimonio bajo el pretexto de la necesidad de comprar un piso. Nadie en esa mesa había pedido esa aclaración, pero las personas necesitaban expresar su “excusa perante a la comunidad” para tomar la decisión de abrazar la institución del matrimonio.

No me gusta pertenecer a comunidades donde tenga que dar explicaciones sobre mis formas de vida. Prefiero que no se pregunte, o que este tipo de cuestiones queden en algo muy íntimo a la necesidad de desarrollar la parte de mi identidad que es más normativa con un discurso contranormativo. Se trata de expiar unos pecados conforme a una ideología que nos une, como si fuésemos Pablo Iglesias buscando la aprobación de sus militantes a la hora de comprarse una casa.

Y si la no monogamia no es lo nuestro, tenemos derecho a equivocarnos y a tomar otras decisiones. ¿Pero y si estamos todos equivocados? ¿Y si al igual que las anteriores generaciones aceptaron la monogamia en masa por que era el modelo heredado, nosotros nos adecuamos a la no monogamia porque es el pautado por la ideología que nos atrae? ¿Y si somos víctimas de otra ola del amor libre setentoso, pero esta vez bajo un remake mal hecho?.

El miedo a la equivocación relacional será algo que nos acompañe a lo largo de nuestras vidas. Sea cual sea el modelo que sigamos, nos imaginamos de mayores con un resultado. Y es en ese resultado donde está la red afectiva. Nadie puede prever la red afectiva futura que tendrá ni ahora ni en el momento de su muerte. Los hijos pueden enfadarse, enfermar o morir. Las parejas pueden enfadarse, enfermar o morir. Todo el mundo puede desaparecer. Y aunque es un panorama que no nos gusta pensar, es algo que puede estar presente. La pregunta no es si nos equivocamos con la red afectiva, si no qué estamos dispuestos a hacer con ella y para ella. Y apoyándonos en una fe relacional, extrapolar lo que creemos que harán por nosotros.

No Biblia Relacional

La guía no definitiva de las relaciones no definitivas

La no biblia es una pequeña guía de cómo no hacer las cosas. Es un recopilatorio de argumentos de rajamiento en torno a las no monogamias poniendo a parir todo aquello que nos hemos encontrado.